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viernes, 1 de octubre de 2010

De las listas de Spotify

Pues es que yo quería hablar de las listas de Spotify. Una caña.

¿Que es una lista? Pues una lista (playlist) viene siendo mayormente una serie de temas seleccionados que se ven una al lado del otro y se pueden escuchar seguidos.

Las listas se pueden publicar de modo que tus amigos las ven y las pueden usar, bien para reírse de ti, bien para disfrutar de otros modos menos crueles. Aquí nos vamos a ocupar de las utilidades útiles para una persona amante de la música y que guste de realizar descubrimientos. El ioputismo lo dejaremos a la libre voluntad de cada cual.

NOTA: Hay gente que se pasa la vida oyendo la misma canción (también hay gente que se pasa la vida tocando la misma canción aunque le cambien el título). Para esos está muy bien el discman.

Como el Spotify se integra con Facebook, tenemos accesibles las listas que publican los amigos del Feis, lo que está muy bien....
  1. Cuando las publican
  2. Cuando las miman
  3. Cuando están bien

A la derecha de la pantalla tenemos la lista de amigos y clicando en ellos accedemos a lo que nos comparten. Es interesante señalar que se pueden compartir las DESTACADAS (las que les hemos puesto la estrellita), aparte de organizar listas de reproducción que tambien se pueden compartir.

¿Y a qué venía esto? Pues a quejarme de que se comparte poco.

Pero no sólo a quejarme, sino a ofreceros algunos ejemplos de compartimiento que me han gustado y que me han hecho descubrir cosas que no conocía.

Ejemplo 1: Sandra
Sandra tiene unas listas publicadas con algunos temas de diversas bandas. Imagino que es una selección de lo que más le gusta. A mi me sirvió para pasarme un día escuchando todas sus listas (se trata de ir al perfil y darle al play) y llevandome a mi iPhone lo que me gustaba. Así que gracias.

Sería genial si además lo agrupara todo en una lista global a la que pudiéramos suscribirnnos o usara más lo de marcar como FAVORITAS o DESTACADAS. Pero esto es solo una sugerencia.

Ejemplo 2: Jordi
No se puede decir que Jordi se prodigue mucho; pero tuvo la genial idea de hacer una lista con el set list de Manowar en Barcelona.

Es una forma diferente de enfocar las listas; pero fue divertido escucharla (y llevarme algunos temas, que, a riesgo de ser ejecutado, debo decir que Manowar no es mi number one).

Ejemplo 3: Alejandro & Alejandra
Alejandro tiene ahora mismo como 60 listas... uffff... tu mach for mai bodi. Pero tiene dos en concreto que esta muy bien para lo mismo que comentaba en el caso de Sandra: Una se llama temazos y está llena de cosas interesantes (aunque a veces se cuela algún tema sobre el que  tenemos "diferentes criterios"). La otra se llama Rock & Roll Hymns. Yo las recomiendo las dos.

A mi, francamente, me sobran las listas de un artista o LP. Me dicen que van bien para escucharlo aislado. Será... pero cuando quiero hacer eso, me monto una temporal o escucho el disco a solas. Pero que... vaya... cada maestrillo tiene su librillo... pñara gustpos los colores... y solo quiero decir que dos buenas listas se pueden perder entre 60. Claro que 60 es menos que 437. Pero Alejandra (en femenino) tiene las destacadas con discografías enteras de un montón de peña y 6452 temas. Demasiado para mi; pero...

Conclusiones:

Si todos los que usamos Spotify hicieramos mas y mejor uso de eso de marcar como destacados ciertos temas y de la creación de listas de reproducción y pensáramos a veces que habrá otra gente que las disfrute... estaría bien. No parará el calentamiento global.... porque ahora resulta que lo que hay es enfriamiento... pero sería más divertido haga el tiempo que haga.

Pero eso... cada uno hará lo que quiera... como debe de ser. Pero que si os animáis... estaría bien. Por cierto... ¿no os asquea que todos los temas más valorados de todas las bandas tengan que ser lentos?

Yo os he compartido en Viva Puluba!:
  1. La lista de lo que yo, Jesús, llevo en el móvil. Que viene siendo una hermosa, bien cuidada y equilibrada selección de melodias de ayer y hoy.
  2. Otra lista que yo, que sigo siendo el mismo, llevo en el móvil con un subset (cachico) de lo que mas me apetece escuchar últimamente. ¿Interés? Pues ninguno para el 99%; pero es gratis y nadie está obligado.
  3. Una lista de Spotyshare con 100 temas de blues no por lo que vale sino porque el blues sigue siendo brutal. Vale que no está todo lo que es... pero...

De Spotify (aka espotifai)

Mira que ha cambiado la forma de acceder a la música! En mis tiempos, tenías tres opciones que se resumían en cuatro:
  1. Comprártela (que la ponían barata los muy hijos de satanás)
  2. Oir la radio (que había algún programa decente)
  3. Comprarte cintas de cassette y grabar de la radio y de los discos que te prestaban los colegas. Porque no teníamos emepetreses; pero grabábamos como cosacos. Searchingandonos la laif.
  4. Rezar para que ningún evento deportivo cancelara (como solía) el único programa de la tele en sus dos canales. Únicos e indivisibles.
Si, si, niños y niñas. Hubo un tiempo en que la tele era en blanco y negro, solo habían dos canales y la MTV no existía. Te lo juro por esnupi.

Los emepetreses aparecieron allá por el 95; las descargas... el bombazo NAPSTER fue en el 2000, iTunes nació en el 2001 y Spotify en el 2008.

Yo aún me acuerdo de cuando apareció el vídeo, antes de que naciera la MTV. Un pasote, me compré un super mega BETA de la SONY que me sirvió para comprarme unas pelis que no se pueden ver porque el vídeo ya no existe y el parato falleció de obsolescencia; que el BETA murió antes que el VHS porque los de SONY son muy listos, eso si. No hay mas que verlos ahora.

Luego salieron los CD y DVD; pero ya están muertos, aunque muchos (músicos y no músicos) no lo sepan. Y había unas cosas llamadas discman. Un alucine porque te podías llevar los discos y oírlos por la calle. En algunos, hasta los grabados por ti.

Las cassettes eran muy divertidas. Como pasa también con los cedeses y deuvedeses no solíamos etiquetarlas mucho en la propia cassette (yo si en la caja), con lo que en cuanto se te quedaban fuera de la caja... jejeje... a tomar pol zulo la clasificación. Y no olvidemos aquellos momentos inolvidables cuando tu hermano pequeño sacaba la cinta o bien era el propio reproductor del coche de tu pppppadre el que se la tragaba para regocijo del resto de la ppppfamilia.
Hubo un tiempo en que estuve apuntado a una web que por 10 pavos al mes te podías descargar todo lo que quisieras de su catálogo. Era brutal, sobre todo si te gusta el blues. Pero luego hay que almacenarlo, ordenarlo... comprarte un discman... tirarlo... porque al final lo tire todo.

Fin de la clase de historia.

Por el módico precio de 3 paquetes de tabaco, se puede tener el Spotify premium que tiene varias gracias:
  1. No tiene publicidad
  2. Puedes llevar la música en tu móvil (iPhone o Android)... osea, hasta en 3 aparatos 3 a la vez. Vulgo, que si compartes, te sale por 3,33 al mes.
Nosotros lo usamos y esta de PM. Faltan cosas, claro. Que hay algunas bandas, discográficas e instituciones que no se enteran. Peor para ellos. Yo soy fan de ACDC de toda la vida pero si no me ponen ACDC escucharé lo que si que está que es mucho, incluído Airbourne que están de lujo. Ya vendrán. Pero no voy a renunciar a un servicio que es cojonudo por una memez como esa. Que no se si Angus lo sabe, pero el que paga soy yo.

Y ¿por que no el iTunes? Pues porque no quiero comprar la canción, salvo que sea para apoyar a una banda. Dicho de otro modo, cuando compro una canción es para apoyar a la banda porque la seguiré escuchando en Spotify y no en lo descargado. Que no lo quiero, que no quiero almacenar... que quiero que almacenen por mi y conectarme y tenerlo ahí... para mi deleite. Y eso, comprar así, también lo puedo hacer en Spotify.

Evidentemente, no compro nada de bandas lloronas que quieren volver al paleolítico para que tengamos que comprar vinilos y ellos vean una miseria porque la pasta se la quedan los de siempre... que ya nos conocemos todos. Si quieren llorar... ya tienen otro motivo... que no les compro. Raus!

Pues esto era un introducción porque de lo que yo quiero hablar es de las listas de Spotify.

Una caña.

Pero se me ha hecho tarde, así que seguiré en otro post. Es lo que hay.